El marisco y la salud

Los crustáceos en particular y el marisco en general son mundialmente apreciados por su exquisito sabor. La gamba blanca, el langostino o la cigala hacen las delicias de los más delicados paladares, tanto en un simple chiringuito de playa como en un restaurante con una estrella Michelín.

Pero hay un aspecto que quizás no sea tan conocido por el gran público; y es que el marisco posee numerosas propiedades nutricionales que los hacen muy beneficioso para la salud.

Aportes Nutritivos

  • Agua: entre un 75-80% del peso del marisco es agua.
  • Proteínas: (de alto valor biológico), en 100 gramos de porción comestible, 18-20 gramos corresponden a este nutriente.
  • Minerales: se destacan el calcio, magnesio, fósforo, potasio, sodio, zinc, yodo, hierro y cloro.
  • Vitaminas: las más abundantes son las del grupo B y en menor cantidad Vitamina A y vitamina D
  • Ácidos grasos poliinsaturados: considerados muy saludables para nuestro organismo. Así también aporta colesterol en cantidades similares a la carne y el pescado, pero contrarrestados con los efectos positivos de las grasas buenas que contiene.
  • Reducido valor energético: siempre que su cocción se realice bajo métodos no grasos, y sin salsas. Aportan en promedio 80 calorías cada 100 gramos.

Beneficios para la salud

Por todas las características nutricionales mencionadas, podemos decir que el marisco es un alimento muy beneficioso para la salud. Gracias a su contenido en grasas poliinsaturadas que disminuyen el riesgo de formación de coágulos, nos protegen ante la aparición de enfermedades cardiovasculares, reduciendo también, en sangre, grasas malas para el organismo como el colesterol LDL.
Por otro lado, nos aportan proteínas de alto valor biológico, necesarias para el correcto crecimiento y desarrollo. 
Su aporte de calcio, es beneficioso para la correcta salud ósea y prevención de la osteoporosis. Su contenido en yodo evita enfermedades como el bocio. 
Es importante también señalar que gracias a su bajo aporte calórico, es un alimento que puede incluirse en dietas indicadas para reducir el peso corporal.

Precauciones

A la hora del consumo de mariscos hay que tener precaución en determinados casos. El principal riesgo es el de las alergias. En este caso y según prescripción médica, el marisco debe estar eliminado de la dieta o bien consumirlo de forma muy moderada.

Un consumo moderado o restringido es recomendado también para personas con elevados niveles de ácido úrico. Sin embargo, y en contra de la creencia general, los crustáceos no son el grupo de alimentos más perjudiciales para el ácido úrico. Alimentos como la sardina, la anchoa, la caballa o las vísceras tienen una mayor concentración de este elemento.

Por último, también se recomienda un menor consumo de crustáceos y moluscos a las mujeres embarazadas y a los niños de corta edad. Esto se debe a su alto contenido en metales pesados como cadmio, plomo o mercurio.